Sobre Turni
Nadie debería perder un cliente por estar trabajando.
Turni nació de algo que vimos demasiadas veces. Un negocio bueno, con gente que sabe lo que hace, perdiendo clientes por una razón absurda: nadie alcanzó a contestar. El barbero estaba cortando. La estilista tenía las manos ocupadas. El mensaje quedó en visto, y cuando llegó la respuesta, esa persona ya estaba sentada en otra silla.
Y lo vivimos también del otro lado. Uno se acuerda de reservar a las once de la noche, cuando por fin tiene un momento. O quiere asegurar su turno para una fecha que le importa: un grado, un matrimonio, el cumpleaños de la mamá. Escribe, espera, no le contestan, y al final ese día llega sin haber conseguido el turno. No porque el negocio no quisiera atenderlo, sino porque no había una forma sencilla de decirle «sí, te espero».
Por eso hicimos Turni: para que reservar sea cosa de un minuto, a cualquier hora, y para que tú puedas dedicarte a lo que sabes hacer. Empezamos con barberías y hoy funciona para cualquier negocio que trabaje con turnos. Somos un proyecto colombiano y pequeño a propósito. No cobramos por empezar, no pedimos tarjeta y no amarramos a nadie con contratos. Si Turni no te sirve, te vas cuando quieras.